El Saldo Prepago es el resultado de tomar el valor del Saldo Insoluto (es decir, la cantidad de la deuda que aún no has pagado o lo que va quedando por cubrir a medida que vas pagando tus cuotas o la parte del crédito que todavía no haz pagado) y sumarle los intereses devengados a la fecha más la comisión de prepago.


Por ejemplo, vamos a suponer que tienes un crédito por un valor de $1.320.565 (esto es tu deuda original).


Y hasta hoy has pagado 12 cuotas de $93.577.


No obstante, debes recordar que cada cuota que pagas tiene una carga de capital (aporte a la deuda original que va rebajando el saldo insoluto) y de interés (lo que cobra la entidad financiera por prestarte el dinero). Supongamos que la tasa de interés pactada al momento de firmar el crédito fue de 2.59%.


De esta manera, lo que has abonado al capital hasta hoy son $807.657.


Si a la deuda original ($1.320.565), le restamos lo que has pagado a capital ($807.657) te queda un Saldo Insoluto de $512.908.


Y si a este Saldo Insoluto, se le suman los intereses devengados a la fecha ($5.757) nos da un total de $518.665. Ese es el Saldo Deuda.


Entonces, como dijimos antes el Saldo Prepago es la suma del Saldo Deuda y la comisión de prepago.


Si la comisión de prepago para el crédito que tomamos como referencia para este ejemplo es de $13.284, le sumamos esa cantidad al Saldo Deuda ($518.665), y eso nos dá como resultado nuestro Saldo Prepago: $531.949.


Y ese es el monto que tendrías que abonar para dar por terminado tu crédito.